viernes, 3 de abril de 2009

El Fin del Mundo... del Sur del Sur

Se que conocí a un hombre... en un momento en el cual decidí tomar el primer avión y viajar a ver a mi amiga. Pasar fin de año en un lugar desconocido, un lugar nuevo...un lugar que me enseñe nuevas formas de vida, pensamientos, su gente, sus costumbres, su aire, su espíritu, su esencia. A veces me sorprendo al encontrarme y descubrirme en un lugar diferente al cual he nacido. Siempre renegué de la ciudad y hasta llegue a pensar en que había nacido en el lugar equivocado... pero mis ancestros me dejaron estas tierras de las cuales siento vergüenza... de su gente, de su autodestrucción, que me incita a concluir en que es su único motor... y a pesar de sentir mio el suelo que piso, mio cada progreso de la sociedad, mio cada rincón de Buenos Aire me encuentro inmersa en un circo donde el payaso siempre es el único que no disfruta. Un lugar donde lo real deja de ser con el simple acto de transitar por la calle, poblada o no, cuidad... maldita jungla de cemento, de ausencia de paz, humanismo, sociabilidad, cordialidad, solidaridad, afecto, buenos pensamientos, buenos actos... y por contagio va transmitiendo de generación en generación cada una de las miserias de la gente que la habita. el hombre, el humanoide, el ser mas destructivo de este universo. Vació de sentimiento. Desilusionada de buscar algo que ya no tiene chances de llegar, de volver, de adueñarse y tomar partido... tome ese avión... y despoje mi espíritu en un suelo que me vio renacer, abrí mi corazón, lo cedí, lo preste, lo deje que fuera de un lado al otro respetando al viento, saludando al sol, respirando su aire, iluminándose con la pureza de la madre tierra y deje que el agua de sus costas una mañana lavara las huellas de alguna herida que aun se encontraba socabando mis arterias... y me entregue, me deje sorprender, deslumbrar, desnudar mis mas intimos sentimientos, me tendí en el pasto a leer y dejar que la lluvia mojara y lavara mis malos pensamientos... que en poco tiempo volvieronse amor puro y paz y tranquilidad y alegría en el pecho y ya no llanto, y esa seguridad que había perdido... y me perdí en el bosque y me volví a encontrar... sentada, temerosa bajo la húmeda sombra de una lenga...en el lecho de mi esencia... desperté a una persona que habría creído perderse...sumergirse en la decepción del amor y la falta de su incondicionalidad... que para mi es la única manera de amar... Solo concibo el amor... cuando me hace despertar en medio de la noche y el solo hecho de saber que el otro existe y ese pensamiento me regala paz y una sonrisa de felicidad... como explicarlo... es una simple traducción de amor, cuando en mi rostro un sentimiento se traduce en sonrisa y mis ojos brillan al punto de volverse verdes... ese es la mayor pureza que puedo sentir... mi motor.. mi aire, mi agua, mi sangre que fluye, energía en estado puro, la vida misma... solo eso.Tal vez idealizo demasiado, tal vez mi necesidad de brindarme en estado puro a los demás hace que me sienta diferente al resto. Haga que la gente se acerque a mi solo para conseguir aquello que estaban buscando en lugares erróneos... yo soy pura sensibilidad, amor, alegría... algo que no abunda... aunque peco de modesta no es tal cosas, simplemente es conocer a quien guardo dentro mio... que no fue un descubrimiento ni un hallazgo casual... fue un trabajo de muchos años. Encontrarme un día, parada frente a una montaña y darme cuenta de su humildad y su grandeza y sin embargo me daba el permiso de abordarla aun sabiendo que podría hacerle daño, aun desconociendo cuales eran mis intenciones... En ese sentido, cuando conozco a alguien que me inspira confianza, amor y tranquilidad... me siento una montaña, y me entrego por entero, porque mi amor no conoce de imparcialidades, ni netos...solo se amar en bruto, dije alguna vez. Sin descuentos...
Te gusta decir: "Tiempo al tiempo, que el tiempo sabrá cuando es el tiempo" 10 de marzo de 2009
MD