sábado, 19 de diciembre de 2009

La rueda que gira...

Y que gira, y resulta difícil descifrar cuando esta en el comienzo o en el final de alguna cosa. Es una incansable rotación de sucesos que pierden orden de acción... ¿Y que importa?... Es la vida misma que trata de manera incesante de no bajar las brazos, de mostrarte que siempre hay una respuesta, de ayudarte a encontrarla, que te permite saborear el paladar amargo de la sensación de la pérdida de tiempo. Que te regala el derecho de la libertad de elegir la forma de invertirlo... Pero siempre mantiene latente la carta con que vas a jugar: LA POSIBILIDAD.
Esa puerta que permanece abierta constantemente, que ciegamente rozamos con la punta de los dedos pero que el soberbio temor al fracaso nos la hace cerrar o dar media vuelta para no ver el destello de luz con que nos invita a traspasar el umbral.


Buenos Aires
MD