Era de una dulzura tál que te hacía preguntar de dónde saco tanto brillo. Algún escritor facilista diría que la saco de su amor, de su belleza, se du felicidad; pero yo, que la conozco un poco, diré indignado: “No! Esa mujer sufrió mucho y el brillo de una mirada no sale de un sufrimiento”; condiciendo a un facilista con otro facilismo, intentando explicar algo de lo que no tengo ni la más remota idea.
No la conozco mucho, pero puedo decir de ella que posee una fé enorme en Dios, acercándose a El como una hija a su padre, para buscar consuelo cuando su alma tiembla por haber llorado, y poniéndosela, a Dios, en sus palabras cuando el destino le sonríe. Y que puedo dedir yo? Que no creo en Dios pero tengo mucha fé, que no conoce de religiones ni credos, por tratarse de una fé diferente a todas, incluso a las ateas. Se trata de la fé en mi mismo.
Posee además un amor y un respeto por la gente, respeto que la hace tan sensible como un sacerdote que ama a todos los seres, sin que yo pueda llegar a entender que se trata del amor al prójimo, sin que pueda compartir la idea de confiar en alguien que en algún momento puede llegar a fallar, en alguien que no te alcanza la vida para llegar a conocer y confiar, sin poder darme el lujo de mirar hacia adelante cuando camino por la calle. En fin, ella puede, y no se si esta bien o esta mal...Qué importa!
En definitiva, llegar a definir de donde saco esa mirada es algo que, por lo menos yo, no puedo hacer, pero lo que si puedo es decir que en los momentos que no paso con ella, esa mirada se transforma en mi inconciente, en esa compañia interior que todos tenemos y que nos hace ver como locos hablando solos.
A mí, que tengo muy poca fé en la gente y tomo todo como un desafio, que me impongo a mi mismo la obligación de no decaer, de ganar siempre de siempre dar todo de mí...Asi es, a mí...esa mirada me robó el corazón.
"13/7/2000 - Diego Cufré"
Porque nunca nadie supo plasmar en palabras la esencia de mi alma. Vos que remarcaste conocerme poco. A vos, que sos la persona a quien mas daño hice por temor a la vida. Este es mi agradecimiento. Donde quiera que te encuentres, se que van a ser sentidas tus palabras, tanto como en mi, ayer, hoy y cada vez que leo este papel de cuaderno guardado desde aquel tiempo.
Gracias por tanto y mis respetos hacia vos...por todo.
MD
No la conozco mucho, pero puedo decir de ella que posee una fé enorme en Dios, acercándose a El como una hija a su padre, para buscar consuelo cuando su alma tiembla por haber llorado, y poniéndosela, a Dios, en sus palabras cuando el destino le sonríe. Y que puedo dedir yo? Que no creo en Dios pero tengo mucha fé, que no conoce de religiones ni credos, por tratarse de una fé diferente a todas, incluso a las ateas. Se trata de la fé en mi mismo.
Posee además un amor y un respeto por la gente, respeto que la hace tan sensible como un sacerdote que ama a todos los seres, sin que yo pueda llegar a entender que se trata del amor al prójimo, sin que pueda compartir la idea de confiar en alguien que en algún momento puede llegar a fallar, en alguien que no te alcanza la vida para llegar a conocer y confiar, sin poder darme el lujo de mirar hacia adelante cuando camino por la calle. En fin, ella puede, y no se si esta bien o esta mal...Qué importa!
En definitiva, llegar a definir de donde saco esa mirada es algo que, por lo menos yo, no puedo hacer, pero lo que si puedo es decir que en los momentos que no paso con ella, esa mirada se transforma en mi inconciente, en esa compañia interior que todos tenemos y que nos hace ver como locos hablando solos.
A mí, que tengo muy poca fé en la gente y tomo todo como un desafio, que me impongo a mi mismo la obligación de no decaer, de ganar siempre de siempre dar todo de mí...Asi es, a mí...esa mirada me robó el corazón.
"13/7/2000 - Diego Cufré"
Porque nunca nadie supo plasmar en palabras la esencia de mi alma. Vos que remarcaste conocerme poco. A vos, que sos la persona a quien mas daño hice por temor a la vida. Este es mi agradecimiento. Donde quiera que te encuentres, se que van a ser sentidas tus palabras, tanto como en mi, ayer, hoy y cada vez que leo este papel de cuaderno guardado desde aquel tiempo.
Gracias por tanto y mis respetos hacia vos...por todo.
MD
