"Amanecer, que no es poco..." La ciudad despierta,
Dar los buenos días a mi serpiente, estirando el cuerpo entre sabanas frescas al son del desprejuicio de un felino.
Deambular a media luz por la casa, camino a encender el fuego sagrado que da la bienvenida cuando las pavas del edificio silvan alunísono...
Aroma a café fresco, batido o en granos.
Hebras de té de mi colección, tostadas quemadas con manteca.
Esencias de la casa...en mi Templo.
Música de fondo...o tal vez la radio de un vecino con las primeras noticias.
Caminar por el parque con la mochila a cuestas.
Tenderse en el paso mullido.
Observar las aves transitar a su antojo.
Un libro viejo...hojas amarillas, aromas de un tiempo transcurrido.
Tranquilidad en el pecho...
sonrisa en mi rostro al ver tu mensaje.
La distancia y el silencio, Palabras que me alcanza el viento...
Tu perfume.
Saber que en algún lugar abriste los ojos. Un día...hace diez años menos, y lo hiciste y haces día a día. Uno tras otro.
Un paso a la vez.
El universo conspirando por nuestros destinos.
Nuestra Cruz del Sur. Tuya o mía.
Cuando el Sol y la Luna se unan.
El medio día del tiempo de todos los tiempos.
Descubrirse, aceptarse, abrirse, hundirse en uno mismo.
Saberse libre, capaz y vivo.
Sentir el aire recorrer tu humanidad al pisar descalzos el pasto, la arena, la tierra mojada.
Sumergirse en el agua.
Adentrarse en un bosque...
Paseos nocturnos sin más que con la luz del alma para alumbrar el camino.
Un libro bajo el brazo, paso tras paso, perderse y reencontrarse y volver de algún sitio.
Alejarse del hombre de la ciudad.
El bullicio...el temple de la jungla de cemento.
Prescindir de luz, agua, de medios de comunicaciòn.
Vivir comunitariamente en comùn unidad.
Que la vida sea una elecciòn y no lo que nos toca.
La aceptaciòn del otro y aprender a valorar ese regalo.
Asumir roles y responsabilidades.
El compromiso de cuidarnos unos a otros.
Abrir los ojos para agudizar la vista...
Abrir el corazòn para engrandecer el alma y el sentimiento que nos une unos con otros.
Abrir tus manos...acariciar tus palmas...
el espìritu absorbe la energìa que circula entre los eres.
Reconocer que existimos unos por otros.
La ley de atracciòn.
Amar tu origen, tu tierra y a tus pares.
La uniòn del hombre a nivel espiritual, cosecha frutos que no logran la raza ni la religión.
Un ideal es aquel que nos da paz.
Defender lo justo y no lo debido.
16 enero 2009 - Buenos Aires
...MD
