jueves, 26 de marzo de 2009

Fluyendo - Parte II

El capricho de sonreír con la gente.
Sin prejuicio, sin necedades.
Regalarnos alegría y el milagro del amor.
Decir a tiempo lo que nos pasa.
La comodidad tiene el empeño de ubicar las cosas en lugares que no son prácticos.
Desear fielmente algo, con todo tu ser.
Los imposibles son para los necios.
Abrir puertas para que corre el aire y fluya tu calma.
Las persianas dejan entrar la luz.
Dejar entrar el Sol para que brille en nuestra casa.
Tal como la brisa recorre y se lleva el aroma a encierro de nuestro templo...Es como actúan los buenos `pensamientos en nuestro espíritu.
Abrirnos a los demás, a nosotros mismos.
Fundir, combinar, aprender, aceptar, plasmar, contagiar los buenos hábitos...
Creer en uno mismo y confiar en el otro.
Necesitar de alguien mas, no nos convierte en seres débiles, permite que fluya la energía entre los seres y nos renueve.
Te necesito y amo nuestros logros...
Persivo...gente transitar, almas en vela, concientes o soñando de pie en las calles de la ciudad.
Observo desde lejos...
Me aproximo, formo parte, me reguardo, me cultivo y siembro mi espíritu a cada segundo.
El acto sublime de vivir en armonìa.
La espontaneidad de la calma en estado puro.
La Humildad que engrandece a la montaña..y la captación de que somos elementos de un ecosistema.
Acatar la orden natural de la Madre Tierra...
La soberbia del hombre es tan grande como su ambición de controlar aquello que lo vio nacer...
Su espíritu.
MD