viernes, 4 de septiembre de 2009

Itinerante

Siempre creí que encontrar a una persona con quien compartir la vida, los mejores momentos, construir una familia. Comprar una casa, hacer viajes, disfrutar de tus logros…Que todo eso era el estado ideal. Creí durante mucho tiempo que eso era posible, creí que lo tenía y me esforcé muchísimo para obtenerlo. Cuando lo logre…me di cuenta de que solo estaba persiguiendo un objetivo personal y que el hecho de no haber podido tener una familia normal…hacia que yo buscara ciegamente ser la mujer, madre y profesional perfecta… “Sos la mujer ideal, la que todo hombre quisiera tener…incluido yo, escuche decir mas de una vez…Pero si tan ideal y perfecta soy…me pregunto por qué ningún hombre se arriesga a jugarse por esa mujer?
Sólo una vez sentí sinceridad…alguien me dijo “Me asusta que me des tanto amor” y yo se que es así.
Asusto, esa es la clave. Que me brindo de lleno, con el alma. Con toda mi potencia. Comenzando por esa sonrisa que te enloquece desde el principio, por ese espíritu pícaro que te sonrojaba y te hacia cosquillas en la panza. Por mi entereza y mi sensibilidad, por mi dulzura, por mi capacidad de amar, por mi seguridad al ser mujer en los momentos de entrega absoluta. Al margen de mi inseguridad como ser humano.
Durante mucho tiempo sentí la necesidad de brindarme al 100% y mucho mas aun, porque entendí que es la única forma de que los demás me valoren. Es decir, la única manera de que sientan de que mi sentimiento era verdadero. Es implacable…sentir que muchas veces es en vano ser de esa manera porque la gente no lo valora. Es duro, es doloroso, es una pena que la gente no se de cuenta de que sos una persona frágil. De que no se den cuenta de que somos personas! Pero mas aun me entristece el hecho de que las personas cada vez creen menos en todo. De que las personas cada vez aman menos, de que las personas cada vez se juegan y se entregan menos…
De que las personas solo miran hacia adentro y sienten para sí mismos y se proyectan para sí mismos sin pensar en los demás. Es realmente triste resumir eso…es muy triste y lamentable sentir y revelar la verdad…de que la gente ya no quiere relacionarse con sus pares.
Hoy me preguntaba…Si acaso pueda ser yo o es la gente cada vez mas aislada de la gente… Que las personas ya no confían en nadie, que ya no se toman el tiempo de levantar el teléfono, de visitarse entre si, de tomar un café una cerveza, degustar una cena y un buen vino…con la gente que ama. Que los amigos ahora son cada vez mas virtuales…Esto es lo que a mi me hace entrar en crisis. Y paradojicamente me vuelve hermitanea y xenofobica en consecuencia.
Darme cuenta de que sigo adentrándome en mí ser terrenal, en el sentido de lo natural…de amar el suelo que piso y las vidas que transito y me transitan. Y los sentimientos ahora vienen en chips. Que la gente tiene sentimientos chatarra…no sólo que lo consume en forma de comida sino también de que lo compra, le pone precio virtual a las emociones. Comprar sexo, amor, dinero…maquinas..Mascotas…muebles…ya no existe el buen día , ni las gracias, ni el perdón, ni el te amo, ni el te extraño, ni el paso a verte, ni el tomamos unos mates…Un Te necesito a tiempo. Ni nada de lo que realmente nutre al corazón. ¿Soy yo que se quien en el tiempo con esas cosas? Que cada día lo siento más lejos y que cada día lo necesito más? Es que veo que volví a ser un Buda en la jungla de cemento…algo en extinción…y me perdí de algo…creo.
Me contas?

Cada vez mas disfruto de caminar descalza por el pasto, de acariciar a los perros de la calle, de mirar a las palomas, de conversar con la gente que siento que andan perdidos por ahí…Algunos llevan esa tristeza en la mirada, de sentirse diferentes y cuando nos cruzamos por algún lugar … nos descubrimos y nos sonreímos y decimos “Buen día””Gracias””Por favor”… Me siento en el banco de una plaza a mirar como flamea la bandera de mi tierra. Esta tierra que nos fue concedida, arrebatada, y vuelta a conceder…
Extraño, extraño muchas cosas. Siento que la gente ya no tiene ganas de enamorarse, de jugarse, de besarse, de sentir amor, de sentirse amado. De ser realmente compañero. Que mis pares se volvieron mis impares. Que ya no puedo filosofar con nadie, que lo único que me nutre es cocinar y pensar en algún libro para leer y salir a caminar por algún lugar cercano al río. Observar a los perros correr y a los pájaros manejarse a su antojo. Con música en mis oídos donde la letra repudie todo esto que te cuento… donde en esas letras me siento reflejada.
Estoy desesperanzada de la gente. Me siento dolida como ser humano. Me encuentro parada frente a una multitud y me dan pena. Me siento diferente para bien o por momentos siento que mi cabeza se queda tan en calma y en blanco que me vuelvo un ente deambulando por el cemento. Donde nadie me ve, donde nadie me escucha, donde nadie se da cuenta de que soy, estoy y existo y siento enorme tristeza por ellos y por su descendencia. Que tengo amor, mucho corazón para brindar y pensamientos para compartir. Y por momentos con todo eso palpo la locura. Que el vacío y el dolor que me generan las personas me van a matar en un ataque de ausencias. Me siento desalojada de seres humanos.
Te juro…me planteo que: O logre mi estado Zen realmente y encontré mi camino del TAO, o, enloquecí del todo y ya no me siento parte de la sociedad. Ni de nada, ni de nadie.
No me siento necesaria para ninguna persona, que soy totalmente accesoria. Que sigo brindando todo de mi pero esta vez trabajo para conservarme y resguardarme..Y así no les sirve. Entonces cuando se dan cuenta de ello, me hacen a un lado.
Infinidad de cosas se me cruzan por la cabeza y todas me llevan a querer irme de lejos de todo y de todos, pero principalmente a alejarme de la gente. A recluirme, aislarme…así como lo hacen ellos conmigo. Me siento sola, rodeada y sola y cada vez disfruto mas y me siento mas a gusto en Soledad…Siento que llego el momento de hacerle compañía a la soledad…que ella esta mas acompañada que yo. Porque todos buscan estar en soledad y con ella.
Ya nadie me necesita. No se cual es mi lugar, ni donde deba estar. Siento que volví a vivir por inercia y a respirar mas a conciencia…Que después de todo es lo único que me da la vida…Siempre y cuando mis pulmones no decidan ser virtuales.
Prefiero conservar mi espíritu para las próximas vida…el cuerpo material te abandona algún día.



4 de septiembre - Baires
MD