lunes, 30 de mayo de 2011

Trisonomía Equilátera.

Así mismo se define... Tres lados de igual medida que unidos en sus extremos conforman el vértice de tres ángulos igualmente opuestos, también de exacta apertura.
Tres vidas, tres organismos vivos,, tres corazones que se oxigenan del mismo genotipo, que en su torrente los devora la misma sangre, una misma esencia de vida que dio origen en sus antepasados. Creación calcada por el mismo pulso, similares, iguales pero diferentes en edades, en genero, en pensamiento, en creencias, en experiencias, en formas de sentir y ver sus vidas y la de lo otros.

Sin embargo, cargan en sus rostros el distintivo de la unidad infinita e indestructible, La mirada.
Sus ojos son el destello del símbolo de la generosidad, de la luz que atrapa en un ínfimo descuido. Pupilas que tienen el poder de ver en su alrededor y a la distancia, cualquier objeto, persona, sensaciones. Con ojos profundos logran decir aquello que necesitan callar por resguardo o por temor a herir con certezas a su misma especie.

Miradas que guardan momentos irreproducibles con una simple narración literaria... A veces, se convierten en fantasmas que se cruzan por la calle, que con el mismo encanto que aparecen se desvanecen y uno podría buscar por horas en millones de otros seres, aunque jamás volvería a repetirse. O tal vez sí, pero como un acto mágico y bondadoso cual seudo letargo. Como aquel día que escalo por primera vez y sintió nacer frente a las rocas.

Únicamente comparable con el sublime intento de respiración al abandonar el seno materno, en el primer llanto.

Aquellos ojos, estos, lo que serán en algunos años o por el resto del camino. Retratados para siempre en cuadros separados sobre el cálido hogar de la casa familiar.
Simplemente distanciados por creer en diferentes posibilidades de transitar esta agrietada y tan diminuta travesía. Unidas, una con las otras, en cualquier lugar del mundo siempre van a llevar con sigo la insignia. La unión temperamental que jamás los deja rendirse ante nada, ya desde niños.
Como tres cuerpos suspendidos en el espacio, cada uno en su órbita tratando de lograr sobrevivir a cada puesta del Padre Sol... Algún día volverán a chocar y generar su propia teoría del Big Bang. Una nueva explosión, un nuevo renacer, otra maravillosa semilla para crear una nueva vida con mayor pureza.

Tal ves esta estructura se quiebre por momentos, pero lo que esos lados encierran entre sí, no es la mera unión de dichos vértices... Existe algo aun mas sublime que la física misma.
La esencia implícita de un único amor fraterno e incondicional... a pesar de incontables fuerzas externas.
Ya que nada sería uno sin los otros.

A Mis Hermanos de Sangre

NAMASTE Padre Sol
NAMASTE Madre Tierra

21 de mayo - Sobre volando al raz del suelo en Buenos Aires

MD